Nacido en Moscú,
Rusia, estudió química en la Universidad Libre
de Bruselas, donde se doctoró. De nacionalidad belga,
dirigió el Instituto Internacional Solvay antes de trasladarse
a Estados Unidos, donde fue profesor de las universidades de
Chicago y de Texas; en esta última creó el Instituto
de Mecánica Estadística y Termodinámica.
En 1977 recibió el premio Nobel de Química por
su contribución al estudio de la termodinámica
y a su teoría sobre las estructuras disipativas. En
1989, la corona belga te otorgó el título de
vizconde. Miembro, entre otras organizaciones, de la National
Academy of Sciences y de la American Academy of Arts and Sciences
de los Estados Unidos. Asesor especial de la Comunidad Europea
y miembro honorario de la comisión mundial de Cultura
y Desarrollo de la UNESCO. Además de las más
altas disticiones científicas americanas y europeas,
fue investido doctor 'honoris causa' por 53 universidades del
mundo, entre ellas las españolas UNED, de Valladolid
y Autónoma de Madrid; la de Buenos Aires, la de Palermo,
la de Tucumán y Nacional de San Luis en Argentina; la
Nacional Autónoma de México; la de Santiago de
Chile. Miembro de la Academia Europea de Yuste (España).
Entre sus obras: Nonequilibrium Statistical Mechanics (1962), Self-Organization
in Non-Equilibrium Systems: From Dissipative Structures to
Order Through Fluctuations, con G. Nicolis (1977); From
Being to Becoming: Time and Complexity in the Physical Sciences (1980); Order
Out of Chaos, con I. Stengers (1983); Exploring Complexity,
con G. Nicolis (1989); The End of Certainty, Time, Chaos
and the New Laws of Nature, con I. Stengers (1997); Modern
Thermodynamics: From Heat Engines to Dissipative Structures,
con D. Kondepudi (1998); Is Future Given? (2003).
Entre los libros editados en lengua española: ¿Tan
sólo una ilusión?, Tusquets, Barcelona,
1983; La nueva alianza. Metamorfosis de la Ciencia,
con I. Stenger, Alianza, Madrid, 1983; Entre el tiempo
y la eternidad, con I. Stenger, Alianza, Madrid, 1990; El
nacimiento del tiempo, Tusquets, Barcelona, 1991; La
estructura de lo complejo, Alianza Universidad, Madrid,
1994; El fin de las certidumbres, Sudamericana, Buenos
Aires, 1987 (Taurus, Madrid, 1997; Ed. Andrés Bello,
Santiago de Chile, 1996); Las leyes del caos, Crítica,
Madrid 1997.
Su investigación central giró en torno a la expansión
de la termodinámica clásica y al estudio de los
procesos irreversibles con la teoría de las estructuras
disipativas, con proyecciones epistemológicas que trascendieron
al campo filosófico en los planos de la percepción
y la construcción de la realidad. La preocupación
científica de Prigogine aflora ya en sus primeros trabajos
y hace referencia a la incertidumbre que mueve a buscar las
bases constructivas del futuro. Más allá de una
concepción determinista de lo por venir, parte de una
convicción constructivista, que no sólo refiere
al plano de la realidad cósmica, sino que traslada a
la realidad social como construcción dinámica.
Prigogine entiende que la edad de la certidumbre y la racionalidad
pertenece a una cosmovisión y a unos paradigmas superados.
Sus obras, con títulos como El fin de las certidumbres ["Un
libro breve que durará siglos", sentenció
el New York Times], suponen una ruptura la linealidad del devenir,
el determinismo las direcciones del tiempo... Partiendo de
la incertidumbre, el futuro esta abierta a la creatividad constructiva,
a las bifurcaciones que descubre que no hay una dirección única
('la flecha de la historia') en la construcción de la
realidad. Es el desorden creador en el escenario de una 'nueva
alianza', donde, liberada del determinismo, la ciencia une
al hombre con la naturaleza y su lógica probabilista.
Prigogine es uno de los argumentadores de la teoría
del caos y del orden subsiguiente al caos, de las estructuras
disipativas que afloran en los procesos de autoorganización.
El caos está
en el origen de la vida y de la inteligencia, sostiene, de
modo que es la inestabilidad y el caos la base constructiva
del orden. Nueva dimensión sistémica a partir
de la complejidad, el no equilibrio, lo posible y lo probable
frente a lo cierto.