Diversas instancias
públicas de la Comunidad Valenciana han creado
las condiciones para el desarrollo de la cultura tecnológica
en el espacio autonómico. En 1984 fue creado el
Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana
(IMPIVA), dependiente de la Consellería de Industria,
Comercio y Turismo, destinado a impulsar el proceso de
innovación en la industria de la Comunidad Valenciana.
El IMPIVA promueve una red de infraestructuras técnicas
de soporte a la innovación como son los Institutos
Tecnológicos y los (CEEI's).
Los Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana
se agrupan en la red REDIT con 16 Institutos Tecnológicos,
que disponen en total de 24 centros, de los cuales 16
son sedes y 8 unidades técnicas, que ofrecen a
las pymes servicios y medios técnicos para la mejora
de su capacidad de innovación industrial.
Los Centros Europeos de Empresas e Innovación (CEEIs)
apoyan la creación de nuevas empresas o líneas
diversificadoras de empresas ya existentes, que aporten
una actividad innovadora a la zona en que se vayan a ubicar.
Asimismo, la Generalitat Valenciana y el Consejo de Cámaras
de Comercio, Industria y Navegación crearon en
2000 la asociación sin ánimo de lucro ANETCOM,
destinada al fomento de la I+D+I en el ámbito del
comercio electrónico empresarial y de las nuevas
tecnologías en la Comunidad Valenciana. Por último,
existe un centro de investigación cuya misión
consiste en informar acerca del impacto social de las
nuevas tecnologías, el CEVALSI.
Las iniciativas para el fomento de los espacios científicos
y tecnológicos en la Comunidad Valenciana surgen
de las políticas públicas de la Generalitat.
Así, la ley autonómica de Fomento y Coordinación
de la Investigación Científica y del Desarrollo
Tecnológico de la Comunidad Valenciana, de 1997,
por la que se crea la Agencia Valenciana de Ciencia y
Tecnología, y el Plan Valenciano de Investigación
Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación
(PVIDI), trazan claramente esos objetivos.