3. Los primeros parques en España
A partir de 1985 comienza la creación de los primeros espacios en España. El País Vasco fue pionero con el Parque Tecnológico de Bizcaia/Bizkaiko Teknologi Parkea, en Zamudio, cerca de Bilbao. Pionero también de los tres parques que actualmente se asientan en esta comunidad autónoma, que, además del de Bilbao, cuenta desde 1995 con el Parque Tecnológico de Álava / Arabako Teknologi Parkea y, desde 1997, con el de San Sebastián / Donostiako Teknologi Elkartegia.
Las zonas clásicas de instalación industrial y las parcelaciones de los polígonos industriales encontraron en los parques tecnológicos una réplica que daba respuesta a las necesidades de los nuevos tiempos, en un país que, poco a poco, iba encauzando sus esfuerzos con la referencia de las naciones más avanzadas del planeta. Actividades no contaminantes, con una alta capacitación de sus trabajadores, en ambientes directamente relacionados con la investigación y la innovación, rodeados de unas condiciones medioambientales que desdibujaban radicalmente la imagen de los viejos espacios.
Un parque tecnológico estimula y gestiona el flujo de conocimiento y tecnología entre universidades, instituciones de investigación, empresas y mercados, al tiempo que impulsa la creación y el crecimiento de empresas innovadoras mediante mecanismos de incubación y de generación centrífuga (sping off), y proporciona espacios e instalaciones de gran calidad y otros servicios de valor añadido.