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desembarcar en Curação, Antonio de Ojeda y Américo
Vespucio observaron huellas
gigantes sobre la arena. Siguiendo el rastro llegaron a un poblado
donde vivían unas
mujeres de gran altura, que los españoles intentaron llevar
consigo hacia las naves.
Percatados de la tentativas, hombres de estatura aún mayor
atacaron y pusieron en fuga a los invasores.
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