BRASIL [informe 2008]

   
     
 

Brasil sigue perteneciendo al grupo de países latinoamericanos donde informar puede pagarse con la vida. Desde 2001, se vienen registrando asesinatos a periodistas, año tras año, con el fin de acallar la información. En 2008 se denunciaron torturas a periodistas que investigaban sobre el crimen organizado en Río de Janeiro y el asesinato de Walter Lessa de Oliveira, aunque todavía no hay confirmación oficial de que responda a motivos profesionales. A pesar de este suceso y de las dificultades para investigar sobre temas sensibles como la criminalidad, las medidas legales para proteger el ejercicio del periodismo y eliminar el delito de difamación, han sido positivamente valoradas por las instituciones que monitorean la libertad de prensa.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha instado al gobierno brasileño a que luche contra la impunidad y esclarezca el asesinato de Walter Lessa de Oliveira, periodista de 53 años que trabajaba para el canal de televisión de la Asamblea Legislativa del Estado de Alagoas.
Lessa de Oliveira fue asesinado el 5 de enero de 2008 en la ciudad de Maceió, Estado de Alagoas. El periodista, ex director del Sindicato de Periodistas del Estado de Alagoas, esperaba un autobús cuando recibió cuatro tiros en la cabeza. Las autoridades policiales dijeron a la prensa local que un sospechoso del crimen es un traficante de drogas que el periodista habría grabado –lo que apunta a la pista profesional en el asesinato-, pero también considera la posibilidad de un intento de robo. Son varias las organizaciones que consideran el asesinato que el asesinato de Walter Lessa de Oliveira obedece a motivos profesionales y, por lo tanto, lo consideran víctima de la desprotección a la libertad de expresión; éstas son: La CIDH, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Instituto Internacional de Prensa (IPI) y el International News Safety Institute.En el capítulo de agresiones físicas contra periodistas también cabe destacar el episodio sufrido por tres informadores de O Dia de Río de Janeiro. Los periodistas investigaban en Batan, un suburbio al oeste de la ciudad, cómo grupos delictivos les cobraban a los residentes por brindarles protección y por el control de la política local. Individuos armados y con máscaras de esquí secuestraron a dos periodistas y a su conductor. Los atacantes los llevaron a una casa cercana donde fueron torturados, informa el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). O Dia no identificó a los periodistas ni al conductor por temor a sufrir represalias. Varios miembros de una banda criminal y tres oficiales de la policía militar han sido detenidos por estos acontecimientos.
Jeso Carneiro, de Gazeta de Santarém, conductor del programa diario de entrevistas políticas "Opinião" en TV BandeirantesJeso  y editor de su blog sobre información política, sufrió la pérdida de su vivienda por un incendio provocado por unos desconocidos. El periodista afirma que es una maniobra para atemorizarle a causa de su información crítica sobre la política local, informa Artículo XIX. Otro intento de intimidación fue el sufrido por el Diário do Amazonas en Manaus, que recibió varios disparos en su facha el 21 de junio para intentar silenciar la publicación de temas sensibles como el tráfico de drogas y la criminalidad, según RSF.
Además este tipo de agresiones, los periodistas brasileños afrontaron el un clima de hostigamiento durante la campaña electoral. Resultó difícil tanto en Río de Janeiro como en ciudades de la periferia cubrir los actos de campaña tanto por algunas amenazas verbales como por la restrictiva legislación en esta materia. Así, CPJ ha registrado 23 casos en lo que se dificultó activamente a los periodistas ejercer su trabajo en la campaña electoral. El más notable de todos ellos fue el 28 de mayo, cuando un tribunal de Ribeirão Bonito, en São Paulo, confiscó todos los ejemplares del semanario local Agosto, porque el periódico publicaba una serie de entrevistas con los candidatos a la alcaldía y eso fue considerado propaganda.

 

Todas las instituciones que monitorean la libertad de prensa en el continente se felicitan por esta medida que permitió la suspensión de juicios y condenas contra periodistas por el delito de difamación. Es especialmente significativo el caso de Lúcio Flávio Pinto, editor de la publicación Jornal Pessoal y ganador en 2005 del Premio Internacional a la Libertad de Prensa otorgado por el CPJ. Para esta organización: “Pinto, cuya publicación radica en el estado amazónico de Pará, había realizado trabajos de investigación sobre cuestiones de alta sensibilidad como el narcotráfico, la devastación ambiental y la corrupción política y corporativa. Los tribunales suspendieron cuatro procesos penales por difamación en su contra”.
Sobre la suspensión de estos artículos preconstitucionales en materia de libertad de prensa, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirmó que se había firmado un acuerdo con el Ministerio del Trabajo para la creación de un grupo de trabajo tripartito —periodistas, empresas y gobierno— con el propósito de proponer una legislación que reglamentase la profesión periodística. La Federación Nacional de Periodistas (Fenaj) ha ejercido presión sobre el gobierno para crear un “Grupo de estudio” en agosto del 2008 con el fin de viabilizar un texto, convenido entre sindicatos, entidades patronales y gobierno. Una de las reivindicaciones de la Federación es, junto con la suspensión definitiva de los artículos inconstitucionales en esta materia, la necesidad de titulación para ejercer la profesión en el país. Esta petición ha sido bien acogida por el Ministerio de Educación, que ha expresado su interés por crear una comisión sobre esta materia.
Dentro del apartado de medidas positivas, la SIP se felicita especialmente del avance en  el ámbito de la regulación de la publicidad de los medios e interrelaciona la libertad de expresión con la libertad comercial: “Para hacer frente a más de 200 proyectos de ley en el Congreso que proponen restricciones a la publicidad, entidades de los medios decidieron promover un “Foro de libertad de expresión comercial”, cuya misión es defender la auto-regulación como la mejor solución frente a los posibles abusos o excesos de la propaganda. A este “Foro” también le corresponde enfatizar la relación interdependiente entre democracia, mercado libre y libertad de expresión: la independencia económica proporcionada por la publicidad constituye uno de los pilares de la prensa libre.”
El horizonte de esperanza abierto en el ámbito legal debe ser el primer paso de una mejora significativa de la situación de los periodistas brasileños. Pero, en la actualidad, el CPJ ha incluido a Brasil en un grupo de países en los que existen numerosas amenazas internas contra la libertad de prensa: “Poderosos narcotraficantes en pugna por territorios en México; grupos paramilitares en las favelas brasileñas; guerrillas y paramilitares en áreas acosadas por el conflicto armado en Colombia, y violentas bandas callejeras en El Salvador y Guatemala están aterrorizando a la prensa. Debilitados por una corrupción generalizada y por sistemas judiciales disfuncionales, los gobiernos se sienten cada vez más incapaces de brindar garantías de seguridad, creando un vacío de responsabilidad que acrecienta el peligro para los medios de prensa”.
La organización denuncia que en algunas regiones aisladas del país, en donde la presencia estatal es débil y los gobiernos se ven asediados por el crimen organizado, los periodistas provinciales sufren un constante peligro. Pero no son estos los únicos periodistas que están en riesgo: los  profesionales de los centros urbanos como Brasilia, São Paulo, y Río de Janeiro enfrentan peligros cuando informan sobre el crimen organizado, el narcotráfico o la corrupción política. De acuerdo a la investigación del CPJ, Brasil es el decimosegundo país más peligroso del mundo para la prensa, con al menos 15 periodistas caídos en cumplimiento de su labor desde 1992.



 
 
Año
Muertos según IPI *
Muertos según IFJ**
Ranking RSF***
Puntuación RSF
Clasificación FH****
Puntuación FH

1994

 

 

 

Libre

27

 

1995

 

 

 

Libre

30

 

1996

 

 

 

Libre

30

 

1997

1

 

 

Libre

30

 

1998

3

 

 

Parcialmente libre

32

 

1999

0

 

 

Parcialmente libre

35

 

2000

0

 

 

Parcialmente libre

33

0

2001

1

 

 

Parcialmente libre

31

1

2002

2

54

18,75

Parcialmente libre

32

2

2003

4

71

16,75

Parcialmente libre

38

4

2004

3

66

16,5

Parcialmente libre

36

3

2005

2

63

14,5

Parcialmente libre

40

2

2006

1

75

17,17

Parcialmente libre

39

3

2007

1

84

25,25

Parcialmente libre

42

2

2008

1

82

18,00

Parcialmente libre

42

1