Primera parte del libro de Bernardo Díaz Nosty, Los medios y la modernización de Andalucía, Eds. Tiempo, Madrid, 2002 (ISBN: 84-930909-6-4).
 
2.9. El carácter urbano de la prensa


El mercado andaluz de los medios puede analizarse por bloques provinciales, trazando la línea divisoria entre el oriente y el occidente, pero esta disección no ofrece, en términos de consumos, contrastes significativos. Sin embargo, sí se aprecian acusadas diferencias entre las provincias con mayor densidad de población y concentración urbana. En este sentido, cabe destacar, como se aprecia en el gráfico 6, una fuerte polarización demográfica en tres demarcaciones –Sevilla, Málaga y Cádiz-, donde se concentra el 56,7 por ciento de la población andaluza, con una densidad de 143,8 habitantes por km2 –muy superior a la de España- y el mayor número de municipios con más de 20.000 habitantes, que suponen el 74,0 por ciento del total. Es aquí donde la prensa diaria adquiere su mayor presencia, con un índice de difusión que se sitúa a 18,6 puntos de la media española, con 85,9 copias por 1.000 habitantes.
La situación es distinta en las cinco provincias restantes de la comunidad autónoma. Suponen el 43,3 por ciento de la población andaluza, pero su densidad, 2,6 veces inferior a la de la zona antes descrita, con 54,4 habitantes por km2 –netamente inferior a la media de España-, y una población urbana, en núcleos de más de 20.000 habitantes, que representa el 46,6 por ciento del total, 23,4 puntos por debajo del triángulo Sevilla-Málaga-Cádiz. En esta segunda zona, la difusión desciende a 56 copias por 1.000 habitantes, prácticamente 30 puntos por debajo de la primera, y a 48,5 de la media española.

En la provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla, las de mayor densidad de población y concentración urbana, la difusión de la prensa diaria es más elevada que en el resto de Andalucía y supera a la de regiones como la Comunidad Valenciana.

Por encima de los factores económicos, los demográficos parecen condicionar los hábitos de compra de la prensa, de modo que Cádiz, donde la concentración en núcleos urbanos de más de 20.000 habitantes alcanza al 80,6 por ciento de la población, el valor más alto de la comunidad autónoma, se registra también el índice de difusión más elevado (92,6); siguen en concentración urbana Málaga (76,3) y Sevilla (68,1), que, a la vez, marcan los siguientes valores de difusión, con índices respectivos de 84,5 y 82,6 ejemplares por 1.000 habitantes.
El resto de las demarcaciones provinciales quedan a una distancia ya significativa. Sólo Granada, donde la concentración urbana es del 41,6 por ciento, y Huelva, con el 30,7, superan el índice 60, al que no llegan ni Córdoba ni Almería, y se descuelga Jaén, con una circulación de diarios 2,3 veces menor que la de Cádiz.
La zona más densamente poblada, integrada por las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla, alcanza unos índices de difusión que superan al valor medios de la Comunidad Valenciana (84,6 ejemplares por 1.000 habitantes), región que cuenta con una población (4.120.729) similar a la de las tres demarcaciones andaluzas (4.118.973).
Los datos de audiencia confirman el carácter urbano del consumo de diarios. En los mayores núcleos de población se acentúa la tendencia. Así, por ejemplo, el diario Sur concentra en la capital el 56,2 por ciento de su difusión, a pesar de que sólo reúne el 41,6 por ciento de la población provincial. El diario Córdoba distribuye en la capital el 63,7 por ciento de sus ventas, si bien la ciudad está habitada por el 40,7 por ciento de la población provincial 84.
El componente urbano que se advierte entre quienes manifiestan los hábitos de lectura más arraigados, así como su valor de edad relativamente bajo, en torno a los 40 años, confiere a la población activa, joven y urbana, una mayor cualificación argumentativa en sus expresiones de opinión pública. Sin duda, el consumo de diarios en Andalucía puede incorporarse como una variable a considerar en un análisis sobre los comportamientos electorales y, como hipótesis, entender que este valor es distinto y más contrastado, en términos de opinión, del que poseen los usuarios exclusivos de la televisión andaluza, que se supone son parte significativa de la cantera electoral del partido gobernante.
Al no actuar la televisión pública como medio de referencia, con un carácter integrador de lo andaluz y como instrumento de modernización, son los diarios locales, preponderantes en los espacios urbanos, aquellos que asumen ese papel de referencia, por lo que, además de acentuar las visiones atomizadas y localistas, se convierten en las guías de la opinión entre los segmentos más dinámicos de la vida cultural y la económica El planteamiento institucional-conservador de la mayoría de los diarios se corresponde, en muchos casos, con la expresión electoral de las ciudades.

 
84 AIMC/EGM, acumulado anual 2001.