Primera parte del libro de Bernardo Díaz Nosty, Los medios y la modernización de Andalucía, Eds. Tiempo, Madrid, 2002 (ISBN: 84-930909-6-4).
 
2.10. La RTVA, el obligado medio público de referencia


La televisión tiene, en su faceta de expresión periodística, una implantación decisiva en Andalucía. Además de ser, como ocurre en el resto de España, el gran medio de ocio, es también el instrumento a través del cual más ciudadanos se informan, si bien cabe anticipar que entre un 35 y un 40 por ciento la población andaluza no recibe, de forma habitual o cotidiana, noticias de actualidad general a través de los medios de comunicación 85.
Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha ocupan los últimos puestos en el consumo de medios (diarios, suplementos y revistas, radio convencional e Internet), con excepción de la televisión. En Andalucía, el consumo habitual de la televisión alcanza al 90,2 por ciento de la población, que es además la que más tiempo se expone en España ante el receptor: 214 minutos diarios.
Las carencias en el consumo de medios contrastan con la demanda tan elevada de televisión. El conjunto de la población andaluza mayor de 14 años dedica diariamente a ver televisión 21,5 millones de horas, una cifra 2,4 veces superior a la jornada laboral del conjunto de la población activa ocupada (8,8 millones de horas). Las cifras son especialmente elocuentes. Los porcentajes de consumo de información a través de la radio y la prensa no alcanzan en ninguno de los dos medios al 30 por ciento de la población, por lo que en este campo la televisión, a través de sus espacios específicos de noticias, se convierte en el medio con mayor aporte en la construcción de la realidad en Andalucía. En una aproximación estadística, se puede decir que los perceptores potenciales de información vienen determinados por los lectores habituales de prensa (1.660.000), el número de oyentes de emisoras convencionales (1.759.000) y aproximadamente el 47,2 por ciento de la población, que es la que se estima como consumidora habitual de al menos un telediario en Andalucía (3.286.000) 86.

La RTVA, en una comunidad caracterizada por los localismos mediáticos, está llamada a asumir un papel de referencia, de liderazgo regeracionista del pensamiento y los intereses de Andalucía.

Como existen duplicaciones en los consumos de los medios –el 89,2 por ciento de los lectores de diarios y el 92,8 por ciento de los oyentes de radio ven televisión 87 – la televisión es, al menos para la mitad de los andaluces que adquieren conocimiento de la realidad a través de los medios, la única fuente de información. En un sistema de medios escasamente articulado y del que se proyectan graves desequilibrios y carencias en los consumos, el papel de la televisión pública autonómica adquiere una importancia relevante, muy superior al que teóricamente representa en el País Vasco, Cataluña y Galicia, donde los medios audiovisuales públicos cumplen, no obstante, una misión primordial de normalización lingüística.
La Radiotelevisión de Andalucía se presenta habitualmente como el instrumento de cohesión de la comunidad autónoma. No podía ser de otra manera, porque ése es uno de los objetivos centrales de la ley de creación de la RTVA. Canal Sur es, por su irradiación difusora, un medio plenamente regional, pero es regional más que por llegar al conjunto de los andaluces, al que también llegan TVE y las distintas televisiones privadas, porque sólo llega a ellos.
Canal Sur, en una comunidad descrita por las visiones localistas y los minifundios mediáticos, adquiere un papel potencial de innegable importancia, explorado sólo parcialmente por la apuesta convencional y conservadora de sus estrategias comunicativas. En esta comunidad, a diferencia de lo que sucede en Cataluña, donde la CCRTV se instala en un marco de medios de referencia y sobre un sustrato cultural homogeneizador, Canal Sur está llamado a asumir ese papel de referencia, de liderazgo regeneracionista del pensamiento y de los intereses de Andalucía. Primero, porque existen carencias en el sistema de medios, como queda visto, y profundos desarreglos en los consumos informativos respecto a otras comunidades españolas. Segundo, porque se trata de un medio público, con finalidades de utilidad y servicio que se acentúan en un espacio marcado por dificultades de articulación en las estrategias territoriales, comunicativas y culturales 88.

 
85 Díaz Nosty, B., La comunicación en Andalucía..., pág. 34.
86 Según datos de Sofres AM, referidos a 1998, los distintos espacios informativos de actualidad general de todas las cadenas de televisión eran seguidos por 4.382.000 andaluces mayores de 4 años, cifra que se reduce en un 25 por ciento por solapamientos de audiencia, esto es, espectadores que ven más de un informativo (Ibídem, pág. 36).
87 Estudio General de Medios, acumulado 1999.
88 La ley de creación de la RTVA define al ente público autonómico como núcleo fundamental de información y participación de todos los andaluces en la vida política, cultural y social; y cauce para el acceso a los niveles educativos y culturales que permitan a los ciudadanos de Andalucía su plena realización personal y cívica, así como medio para el afianzamiento de la conciencia y la identidad andaluza.